Una buena productora de video (http://www.texel.es es un buen ejemplo) sabe que hacer una producción audiovisual para un entorno empresarial profesional no es simplemente poner una cámara y grabar una planta de fabricación. Muchas veces hay que orientar al cliente acerca de qué es lo mejor para su empresa.
Las empresas, al hace un vídeo corporativo, suelen pedir
Cuando en realidad, es mucho más importante saber
- Quién va a ser el espectador
- Cómo se va a usar (web, feria, etc)
- Optimizar los usos
Específicamente, el uso actual más habitual para un vídeo corporativo es ponerlo en Internet. Ya sea en Youtube, o en la propia web del cliente, pero las empresas buscan llegar a un amplio abanico de clientes. Que todo el mundo les conozca. ¡Lástima que no hagan nada por que la gente llegue a ellos!
Y es que efectivamente, tener un vídeo de empresa solo es el primer paso. Y colocarlo en la web sin más no es muy eficiente. Hay que elegir bien el lugar en el que se va a colocar. El vídeo tiene que
- Estar muy visible.
- Ser de un tamaño razonablemente grande.
- Tener una miniatura atractiva.
Esto último es fundamental. Si el icono del vídeo es poco interesante, o no nos transmite nada, muy poco gente reproducirá el vídeo. Y todo nuestro trabajo servirá para muy poco. Pero si tenemos un icono que destaque, que incite a reproducir el vídeo... ¡empezaremos a funcionar!
Luego, evidentemente, es imprescindible que nuestro vídeo sea interesante, que enganche a la audiencia, que aporte valor y que sirva para que nuestros clientes estén más predispuestos hacia nuestra marca. Para ello, suele ser necesario que el vídeo no sea muy largo, que no tenga demasiados efectos que distraigan y que la productora que lo ha hecho haya invertido tiempo , recursos y dinero.
Como veis, lo contrario de lo que intuitivamente piden las empresas...


